La anatomía del Mal.

La anatomía del Mal.
.
El mundo tangible
no germina la sospecha,
pues es un dogma
que aprendemos a consentir
como unívoca verdad.
.
Lo correcto es lo invertido:
El estrépito.
La quimera del Ego.
La emoción.
La importancia.
La dependencia.
Poseer.
.
Reiectio Dementiae Perpetuae

La infancia que disiente
de los dogmas de la época
será triturada en primera instancia:
primero por la estirpe,
luego por la clínica y el fármaco,
y finalmente por
los custodios del orden
y el ámbar será muerto.
.
Ego errans

Erigir conceptos artificiales
ajenos a la naturaleza.
0x80060039 – error de sistema.

La lluvia no es fascista,
el estío abrasador
no es comunismo,
el bosque jamás brama:
«Yo soy el mejor, yo soy más fuerte».
Las montañas jamás bombardean a los niños.
La opulencia no transciende
hacia la consciencia total.
.
Desdichada criatura,
siempre confinada en la apología de un dogma;
¿la consecuencia?
La libre percepción clausurada, el discernimiento constreñido,
mutado en angustia letal,
agonía perenne ante el vacío de la existencia:
pupilas vendadas,
verdad proscrita, acíbar en los labios.
.
Pudiste haber sido el viento…
.
El silencio
es un veneno implacable,
el verdugo de las quimeras,
el redentor,
el heraldo que fractura cadenas,
la risa histérica
ante el espectáculo de lo absurdo.

Pero…

Cada vez que el entorno detone
un rapto de hilaridad,
aprende a sepultarlo
tras la máscara del llanto.
No desertes del rebaño,
mimetízate en la fila
tan solo con la carne,
y salmodia en penumbra:
«Soy la vacuidad, procedo del abismo
y retornaré a la nada;
así, perpetuamente impertérrito».
Vuela en tus sueños.
©2026 ɱเรɦσ

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